El director de la prueba:
CARLOS PASCUALINI

Como cualquier joven, Carlitos Pascualini ya manejaba el Peugeot 403 de su padre cuando un día de 1964 con su amigo Francisco Mazarella se largaron para competir en la Vuelta Sierras de Córdoba por el Pan de Azúcar. Fueron segundos y el padre se enteró por los diarios, pero se puso contento y de ahí en mas seguiría todas las actuaciones de su hijo en el automovilismo nacional. Otro amigo, don Antonio Navas, ya fallecido como el padre de Pascualini, don Nazareno, estuvieron siempre al lado de “Picho”.

Pascualini nació el 12 de Marzo de 1944 y transcurrió su infancia en Río Segundo de donde era oriunda su familia. Ya establecido en Córdoba y tras cursar sus estudios, muy pronto lo apasionó el automovilismo siendo Pancho Mazarella su mecánico, amigo e hincha. Con el Peugeot 403 participaron en varias competencias con diversa suerte: fueron cuartos en Capilla del Monte en 1965, cuartos en la misma carrera de la edición 1966 dejando ya el Peugeot para pasar al Fiat 1.500 en la Vuelta Pan de Azúcar donde logra ese mismo año el segundo lugar; luego es tercero el la Vuelta del Noroeste cerrando el año referido con una muy buena imagen en el automovilismo nacional. Tenia apenas 21 años y mucho que demostrar en la categoría Turismo y aún en otras.

En 1966 logra el cuarto puesto en La Cumbre ya vinculado definitivamente a Fiat; luego es segundo en Mendoza (1/8) y gana el Las Perdices Córdoba (29/8). En el año 1967 y siempre con el Fiat 1.500 se clasifica tercero en la competencia de Carlos Paz, pero no obtiene otros resultavdos de importancia.

En 1968 y disuelto el equipo Torino, Héctor Luis Gradassi lo incorpora a su equipo con Torino, pero es un año también desafortunado para esta escudería. Incluso participando en el autodromo Oscar Cabalén sufrió dos accidentes por reventones de neumáticos, felizmente sin consecuencias en las curvas 3 y 5. En una de ellas pegó contra el guardarail a 180kmph.

En 1971 es cuarto con Fiat 128 en el G.P de la Montaña. En 1972 gana en los 500 Kilómetros de Capilla del Monte con Fiat 1600 (14/5), es tercero en La Vuelta del Noroeste y finaliza duodécimo en el campeonato argentino. Al año siguiente vence el Capilla de Monte (8/4), es segundo en la Vuelta del Noroeste, segundo en Concordia, tercero en el Autodromo Zonda de San Juan, Rafaela, Balcarce y en el Gran Premio y quinto en Viedma, logrando el tercer puesto en el campeonato argentino.

Luego de correr las 20 Horas de TN en Buenos Aires decide su abandono del automovilismo. Incluso un accidente en el Gran Premio, totalmente involuntario, influye para dejar el automovilismo.

Carlos Pascualini intervino en varios torneos zonales realizados en Córdoba donde obtuvo importantes victorias (La Falda, Laguna Larga, Carlos Paz) en 1965 con Peugeot 403 obteniendo el titulo de subcampeón detrás de Haydé Bergesse. Al año siguiente corriendo corriendo ya con Fiat 1.500 Carlos Pascualini obtiene el titulo de campeón cordobés de al categoría “C” 48 puntos (ganó en La Carlota y Las Perdices).

Luego de haber competido en TC en el equipo de Gradassi con Torino, Carlos Pascualini aceptó la invitación de Heriberto Pronello para correr un Huayra SP en equipo con Carlos Reutemann. Este hermoso auto tuvo muchos problemas y la única victoria que logró en toda su campaña fue obtenida por Pascualini el 22 de Junio de 1969 en el VIII Gran Premio de Rafaela a un promedio de 216.078 kmph, empleando para las 80 vueltas un tiempo de 1h 4´43´´ 7/10. El record de vuelta fue empatado entre Pascualini y Carlos Reutemann en 1´13´´8 a un promedio de 225.583 kmph. Una gran victoria del cordobés cuando tenia 25 años y demostraba su solvencia con cualquier tipo de máquina y en cualquier terreno. El Huayra tenía muchos problemas y en una oportunidad probando en el autódromo Cabalén, Pascualini tuvo un vuelco sin consecuencias.



Además de su actividad como piloto Pascualini fue uno de los socios fundadores del Córdoba Automóvil Club, entidad en la que llegó a ocupar la vicepresidencia en 1985. Propietario de una firma de venta de automóviles Fiat-Peugeot en Carlos Paz, siempre estuvo ligado al automovilismo de una forma u otra. Sencillo, cordial, Carlitos Pascualini dejó una grata imagen en el automovilismo de aquellos años inolvidables.

Presidente durante varios años del Club 5C de Córdoba, vicepresidente de la Filial Córdoba del ACA, en la actualidad se desempeña como Presidente de la Subcomisión de Automovilismo Histórico de la CDA de Automóvil Club Argentino.