Gran Premio de la Cumbre

En la hermosa ciudad serrana de La Cumbre, enclavada en el Valle de Punilla, la vida transcurría tranquilamente en la década del 40, y a los residentes extranjeros y de la zona, se agregaba, año tras año, una gran corriente turística. Todo esto motivó que un grupo de entusiastas formaran la sociedad de fomento turístico de La Cumbre con el deseo de promocionar ese maravilloso lugar. La Cumbre había organizado algunas carreras de motocicletas, en una de las cuales, en 1949 perdió la vida José Telmo Piovano, destacado motociclista cordobés quien con su H.R.D. estrellóse contra un poste. Una placa recuerda el lugar del trágico accidente. Pero los enbtusiastas de la zona aspiraban a realizar algunas competencias de Mecánica Nacional y para ello eligieron un circuito trazado por las mismas calles de La Cumbre de una extensión de 2.240 mts., que se haría clásico con el correr de los años.



Se solicitó fecha a Comisión Deportiva para los primeros días de enero y aprovechar de esa forma la presencia de los turistas. Fue así que en 1950 se concreta la primera competencia venciendo Alberto Crespo en Fuerza Limitada al comando de un Plymouth a 89, 380 km/h de promedio, mientras que en Fuerza Libre la victoria correspondió a Onofre Marimón, jóven promesa del autmovilismo cordobés tripulando el Chevrolet Wayne que pertenecía a Juan Manuel Fangio y a un promdeio de 89,830 km/h, muy similar al establecido por Crespo. En la final conjunta fue José Froilán Gonzalez, futuro subcampeón del mundo, quien se inpuso empleando para 30 vueltas con su Ford un promedio de 89,275 km/h.



Al año siguiente, 1951, el 4 de marzo, se cumple la segunda edición para máquinas de Fuerza Libre y Onofre Marimón, siempre al comando del Chevrolet Wayne, inscribe como vencedor en magnífica demostración de habilidad conductiva.

En 1952 Pablo Birger, con un Ford B60 resulta victorioso a 90,240 km/h de promedio, superando en la final a Jesús Ricardo Iglesias. La carrera de La Cumbre de había convertido en una prueba clásica y sólo su anuncio despertaba el interés de los propios pilotos quines de esta manera iniciaban la lucha por el campeonato en dicha localidad serrana que utilizaba los mese de verano como fecha de realización de la prueba.

El año 1953 marca la segunda victoria de Pinocho Marimón con el Chevrolet, segudo por Jesús Ricardo Iglesias.

Se cierra este primer ciclo de La Cumbre en 1954, cuando otro cordobés de Río Cuarto, con una máquina integrada por el, el famorso “Rio Cuarto” triunfa con una media de 93,814 km/h.
Se abría así, un lapso de espera para la reanudación de la ctividad mecánica, nada menos que 10 años, hasta que otro grupo inició nuevamente la tarea, con el mismo objetivo en otro escenario famosos “Alturas de Punilla” de 20 km de extensión y que pasaba por Cruz Chica, Los Cocos, y San Esteban.