El Cuadrado.
Duelo de ases en la montaña,
definición en El Cuadrado.

Sin duda alguna el Premio de la Montaña disputado en La Falda el 16 de agosto de 1964 pasó a la historia del automovilismo cordobés como una de las mas espectaculares jamás corrida en la provincia. En un hermoso y pintoresco circuito utilizado esa única vez, Oscar Cabalén con un Peugeot 404 a inyección doblegó sobre la misma línea de sentencia al tucumano Nasif Estéfano tripulante de una Alfa Romeo Giulia 1600.




La carrera, reservada a máquinas de Turismo Mejorado, fue patrocinada por el Automotor Club Carlos Paz que logró la fecha para la Comisión de Carreras de La Falda encabezada por el médico Héctor Montoya. Supo reunir a un grupo de entusiastas para organizar y llevar a cabo esa prueba en un escenario por demás difícil y pintoresco, incluyendo el Pan de Azúcar y El Cuadrado.

El escenario, cubierto en tres oportunidades, abarcaba La Falda. Valle Hermoso, Pan de Azúcar, Villa Allende, Unquillo, Río Ceballos, El Cuadrado y nuevamente La Falda., sobre 110 kms.

Un día magnífico, a pesar de la fresca temperatura, sirvió de marco a esta gran carrera. Si bien se corrían categorías, la crónica destaca el duelo sostenido por Oscar Cabalén y Nasif Estéfano en las tres vueltas, definido en los últimos metros. Iniciada la prueba Estéfano salió dispuesto a obtener ventaja sobre sus rivales, 35 segundos a Cabalén en Villa Allende y 45 en Río Ceballos, cerrando el primer giro con 1´04” de ventaja en La Falda. Mientras transcurre el segundo giro Nasif Estéfano embiste un perro cerca de Villa Allende lo que le trae aparejado problemas en una rueda delantera. Cabalén sigue a 1 minuto de diferencia pero comienza a descontar en El Cuadrado. Cuando cierran el segundo giro la diferencia se acorta a 22 segundos, a un promedio de 88 km/h lo que demuestra lo trabado del circuito. La lucha entre los dos ases (el “Califa Grande” y el “Califa Chico”) apasiona a la multitud que sigue por radiotelefonía las alternativas del duelo.

Ambos comienzan el cruce de Pan de Azúcar y Cabalén se va acercando. En Villa Allende empatan la primera colocación y el anuncio produce un delirio inenarrable entre los aficionados. En el Cerro El Cuadrado se definirá la competencia. Y ambos se lanzan denodadamente. En La Falda todo está preparado para la llegada. A lo lejos, en la montaña, se divisa la tierra de un automóvil. Se trata del Alfa de Nasif Estéfano. Pero casi en el polvo de su máquina viene bajando Oscar Cabalén, lo que significa que por tiempo se va imponiendo. Pero allí no termina ese duelo singular e inolvidable. Al encarar la última curva para tomar los 500 metros de recta, aparece Nasif y casi al lado Cabalén. Los autos van corriendo juntos y en el último instante Cabalén se adelanta por una trompa en medio de la explosión delirante del público.

Fuente: Sprinter