Desafío de los Valientes

Surgido a través de una iniciativa de Alcides Raies, el Automoto Club de Carlos Paz organizó en 1970 una competencia para 15 pilotos invitados, todos con Fiat 1600 berlina en un recorrido que unía Carlos Paz con Mina Clavero, largando desde Icho Cruz. El primer “Rey de la Montaña” fue Eduardo Rodríguez Canedo, que le ganó a Nasif Estéfano para deleite del numeroso público que se reunió en la ruta para ver a sus ídolos. Entre el primer grupo de elegidos también estaban Rodolfo de Álzaga, Carlos Pairetti y Carlos Pascualini.

Esta primera edición contó con la participación como invitado especial del polaco Sobieslaw Zasada, ganador del Gran Premio Argentino del año 67.

“Fue la mejor carrera de mi vida” expreso Rodriguez Canedo al llegar a parque cerrado con el auto que ya era suyo, pues constituía el premio de la carrera.

La edición del año siguiente también fue ganada por Rodríguez Canedo, que demostró ser un experto en la montaña ya que no tuvo demasiada oposición de sus rivales entre los que se encontraban Héctor Gradassi, Aldo Caldarella, Carlos Pascualini y Néstor García Veiga entre otros.

Como era habitual en este tipo de carrera, a las 9, se sortearon los autos Fiat 1600 ( la carrera se largaba a las 11). Los pilotos solo podían pegarles sus respectivas propagandas y variar a gusto la presión de los neumáticos, sin poder abrir el capot, previamente sellado para denunciar a cualquier posible infractor.

Para la edición de 1972, se utilizaron Fiat 125, y desde la semana previa muchos de los volantes comenzaron a practicar en el escenario para lograr la mejor forma en la competencia. Las unidades utilizadas por los pilotos fueron nuevamente sorteadas horas antes de la largada.

Esta edición quedó en manos de Jorge Recalde, por entonces un joven piloto de Mina Clavero, de destacada actuación en torneos zonales. Nadie pensaba en un principio en la actuación que iba a tener Recalde, que se impuso a los pilotos locales y a los invitados europeos Lindeberg, Smania, Cavallari, Kallstrom y Lampinen. Nuevamente se destacó Eduardo Rodriguez Canedo, con un tercer puesto final reafirmando su condición de “Rey de la Montaña”.

La de 1972 fue la última edición del Desafío de los Valientes que se corrió en ese clásico escenario. El rally de la montaña utilizará parte del recorrido original de esta legendaria prueba.